El mármol Ambar, procedente de Huéscar, Granada, es conocido por su tono muy particular, constituido por una mezcla maravillosa de los colores ámbar, rosa y café que le otorgan su caracter y originalidad. El material enamoró al arquitecto Frank Gehry que lo utilizó para la fabulosa obra del museo Guggenheim en Bilbao así como otras posteriores.